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¡Gracias por tu visita!
BUSCO NUEVAS AMISTADESHola, Soy chus, apenas tengo amigos y poreso me anime a escrir estas lineas para encontrar amigos de verdad que me ayuden a salir, divertime, disfrutar y conocer gente maja y legal.para si alguienkiere conocerme mi tlf es 606105956. PASCUACelebramos la Pascua: el paso de la muerte a la vida, el triunfo del SIERVO y de la SIERVA, la esperanza de los pobres, de los que son capaces de confiar completamente en la bondad de Dios y hacerse disponibles para la misión que de ser luz, testigos de la fraternidad y promotores de la justicia. Tu resurrección, Señor Jesús, llena de sentido tu vida, tu misión y tu propuesta. Es un canto que proclama el triunfo del amor sobre el pecado. Es la Vida que irrumpe doblegando el poder de la muerte. Son los pobres, los humildes, los sencillos, los misericordiosos, los de corazón limpio, con hambre y sed de justicia, que trabajan por la paz y que aceptan incluso ser perseguidos y calumniados por razón de la justicia. Son ellos, los que solo cuentan como José y María con un par de pichones para ofrecer sus vidas; los "locos", los que creen en la verdad, los que se atreven a amar incluso al enemigo; los que comparten, perdonan, sirven y lavan los pies a sus hermanos. Son ellos, sí, los que no buscan los primeros puestos sino que salen al encuentro del hambriento, del sediento, del preso, del desnudo y del enfermo. Son ellos, sí, y sólo ellos, los que acogen como María el plan divino y se ofrecen a si mismos como siervos, los que saben ver las necesidades de su prójimo, son ellos, y solo ellos, los que van caminando por un sendero cierto hacia la VIDA. Concédenos, Señor, la gracia de poder comprender lo que el Angel le anunciara a María: que “para Dios no hay nada imposible”. Ayúdanos a entender que la muerte no es la última palabra para nuestro pueblo; que en el corazón de nuestra historia, con dolores como de parto, se está gestando la manifestación gloriosa de los hijos de Dios, porque El ha mirado la humillación de sus siervo. 1. COMUNIDAD DE COMUNIDADES Tras la Resurrección de Jesús, llenos del Espíritu Santo y acompañados por la Virgen María, los discípulos de Jesús se reunieron formando comunidad. Anunciaron el Evangelio, y, donde quiera que iban, fundaban pequeñas comunidades de fe, esperanza y amor, centradas en Jesucristo y dedicadas a la Palabra de Dios, a la oración, la vida fraterna y al servicio. Compartían sus bienes y velaban por que ninguno pasara necesidad. Se organizaron como miembros útiles de un mismo cuerpo; unidos en un mismo espíritu se distribuyeron funciones y servicios. Como piedras vivas de un único Templo, cada uno cumplía su función. Se prestaban mutuo auxilio, y celebraban con gozo la Cena del Señor. Eran la alegría del pueblo, y motivo para que muchos acogieran la fe en el Señor. 2. EN DECIDIDA OPCIÓN POR LA VIDA. A imitación de Jesús, los primeros cristianos se pusieron al lado de los débiles: Curaron a los enfermos, liberaron con la fuerza de Cristo a los que estaban oprimidos, acogieron a pecadores convertidos, atendieron huérfanos y viudas y se extendieron como familia principalmente entre los despreciados de la tierra. Hicieron colectas en favor de las comunidades pobres; repartieron sus bienes entre los más necesitados, y se lanzaron por el mundo entero a transmitir la Vida y la Verdad. Llenos del Espíritu Santo, soportaron arrestos, tortura, frío, hambre, calumnias, persecuciones y martirio. Pero, a imagen del Maestro, respondieron bien por mal. Embriagados de Esperanza, no temieron a la muerte. Fortalecidos en el Amor de Cristo donaron sus vidas, para que el mundo tenga Vida y la tenga en abundancia. 3. CON ESPERANZA EN LA VIDA NUEVA Estamos iniciando un nuevo siglo, un nuevo milenio. Estos años anteriores han sido de mucho sufrimiento para nuestro pueblo. Uno a uno, los grandes imperios, como aves de rapiña, nos han ido despojando de los bienes, de la vida, la cultura, la libertad y de la paz. Pero nuestro pueblo, a pesar de su sufrimiento, ha sabido mantenerse como pueblo de esperanza. Nuestra gente sencilla, con Pablo recuerda, que ni la angustia, ni el hambre, ni la desnudez, ni la persecución, ni la espada podrán apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús (cf. Rom. 8). Hemos de promover la esperanza. Con los pies en el suelo, la Biblia en la mano, los ojos en la realidad y el corazón en el pueblo, haremos de nuestra patria esa Tierra Nueva donde habite la justicia. Y para esto nos anima la certeza de que María, que acompañó a Jesús desde su concepción hasta la cruz, nos estará acompañando para que la entrega de su Hijo, dé abundante fruto entre nosotros. CAMINO DE CONVERSIONVIDA DIFICIL SABES QUE DIOS TIENE UN SUEÑO PARA TI. TE INVITAMOS A DESCUBRIRLO REFLEXIONES DE FE Y VIDACada uno de nosotros alguna vez abra pasado por dificultades y hemos buscado en esos momentos consejo y ayuda. En algunas situaciones la ayuda humana no es suficiente y precisamos de la ayuda de Dios, en algunas ocasiones seguramente nos hayamos dirigido a El, porque estamos convencidos de que nos escucha gustosamente, en otras situaciones nos encomendamos a la intercesión de aquellos que han llevado una vida plena de amor a Dios y a los hombres a los que llamamos santos, porque ellos continúan después de la muerte con su obra de vida desde el cielo.En nuestra vida estamos diariamente sobrecargados de exigencias y obligaciones. Nuestros intentos por cumplir con ellas nos hacen padecer estrés produciéndonos un vacío interior, enajenación en nosotros mismos y alejándonos de Dios.
Si sabemos que Dios nos acompaña, porque no interrumpimos de tiempo en tiempo, nuestras actividades materiales e intelectuales para alabarlo en nuestro interior, confesarle nuestra miseria y nuestra debilidad, ofrecerle nuestro corazón y agradecerle sus dones. Seguramente se nos ha acumulado en nosotros interrogantes en cuanto a nuestro futuro. ¿ Cómo puedo distinguir los valores verdaderos de los aparentes? ¿ Cuál es el camino que Dios ha pensado para mí? ¿ Cómo puedo reconocer sus intenciones y designios?
Desde la eternidad Dios tienen trazado un plan preciso de nuestra vida. Lo determino en todos sus detalles, con sabiduría, omnipotencia y amor. Después lo dejo en manos de Maria para que ella se preocupe de su cumplimiento.
Frecuentemente nos podemos desanimar por disgustos en casa, con los amigos, fracasos en el colegio, en la universidad, en el trabajo... Cada día, trae nuevos problemas y muchas veces no sabemos como superarlos, de pronto nos sentimos pequeños y débiles y no encontramos ninguna salida. En estos momentos debemos robustecer aun más nuestra confianza a nuestro Padre del cielo y decirnos internamente, soy siempre feliz en las manos de Maria.
A diario ocurren atrocidades, y el hombre va siendo dominado por los instintos, las coacciones y el creciente egoísmo. El respeto por la vida y la dignidad del ser humano se pierde cada vez más llevándonos hacia un progreso muy negativo.
Según el plan divino, también las tentaciones y los pecados de toda especie nos llevan a sus brazos. Él los permite precisamente por eso. En tales casos no tenemos ningún motivo para extrañarnos o desanimarnos al contrario, a trabes de ellos nacerá en el alma una fuerte aspiración hacia lo alto.
A veces anhelamos un tú, un ser humano que nos comprenda a fondo; que no solamente encuentre en nosotros rasgos de simpatía, sino que nos acoja en lo mas profundo de su ser y que nos deje cierta independencia y que no nos explote.
Nuestro amor debe traer consigo una cercanía y una lejanía. Los amigos viven uno en el otro. El corazón del uno es morada para el otro. No existe amor terrenal alguno que tenga asegurada su permanencia, sino está sumergido en el amor de Dios.
A veces nos cuesta creer en Dios, nos cuesta imaginárnoslo como Padre por los acontecimientos de la actualidad. Cristo nos parece en muchas ocasiones casi demasiado humano y no sabemos como aplicar esta verdad en nuestras vidas.
Maria nuestra madre celestial, es nuestro todo, ella es el imán que nos atrae, el anzuelo que rescata nuestros corazones de los males de la tempestuosa existencia, para llevarlos a Dios Padre que nos ama. Ella es el brazo de la misericordia divina extendido hacia nosotros.
Hay personas que se escandalizan de la iglesia. Solo miran sus aspectos humanos, materiales, históricos y visibles. Se retiran decepcionados y no ven la presencia misteriosa de Cristo en ella.
La iglesia tiene una misión y dentro de ella también la tenemos nosotros. Mirando la gran familia de Dios en la tierra desaparecen las aflicciones, apuros y necesidades pequeñas. Debemos sufrir profundamente nuestro interior con la iglesia pues somos miembros suyos.
La paz es el estado anhelado por todos y sin embargo se encuentra poco, las guerras y demás acontecimientos perturban la vida de la sociedad y el individuo. En algún momento nos vemos involucrados en estos grandes o pequeños acontecimientos y sufrimos por ello. Veamos en nuestros hermanos a Cristo y entreguémosles nuestro corazón. CUARESMALa
Cuaresma, tiempo de conversión, tiempo de esperanza “El presente, aunque sea un presente fatigoso, se puede vivir y aceptar si lleva hacia una meta, si podemos estar seguros de esta meta y si esta meta es tan grande que justifique el esfuerzo del camino” Spe Salvi La cuaresma es ese tiempo que Dios nos regala como preparación del corazón, para vivir más plenamente la Semana Santa. Es un tiempo de esperanza, porque Cristo ha vencido y nos muestra el camino que hemos de seguir. Pero, ante todo, la cuaresma es un tiempo de conversión. Nuestro corazón es lento y necesita de estos tiempos de gracia en los cuales pueda volver a convertirse a Dios. Sin embargo, nos preguntamos: ¿Qué significa en realidad la palabra conversión? Es una palabra tan oída que a veces puede perder su contenido más auténtico. Nos hablan de conversión pero nos cuesta entender cómo va a ocurrir eso con nosotros. Ya estamos convertidos, pensamos, al contemplar cuánta gente a nuestro alrededor no cree. En comparación con ellos, estamos convertidos, somos cristianos practicantes, ¿para qué necesitamos un tiempo de conversión? Entonces, reducimos la conversión a algún propósito poco exigente, que nos recuerde la cuaresma, algo así como comer menos chocolate, fumar menos, no beber, rezar cinco minutos cada día. Y nos quedamos contentos, no conviene exagerar. Pero, ¿estamos realmente convertidos o sólo convencidos? Conversión es el cambio radical del hombre viejo al nuevo. Es un movimiento desde lo viejo que hay en mí, desde lo caduco, hacia aquello que es nuevo y va a determinar mi vida para siempre. Juan y Andrés, al encontrase con Cristo, lo dejan todo y lo siguen, son conversos. El comienzo de todo cambio es la búsqueda. Juan y Andrés buscaban a alguien que les diese sentido a sus vidas. En su corazón había una insatisfacción, una soledad que no calmaba sus ansias de infinito. Por eso inician un camino de búsqueda. Al encontrar a Cristo ven colmado su anhelo y lo siguen. Seguir a alguien es dejar lo que no nos bastaba para colmar el alma. Es iniciar un camino cuyo final desconocemos. Es perseverar en aquello que vemos como el sentido de nuestras vidas. Ésa es la conversión que Dios quiere de nosotros. Por eso, la primera pregunta al comenzar la cuaresma es: ¿Necesitamos cambiar? ¿Buscamos a alguien que le dé sentido a nuestras vidas, a alguien que nos dé razones para la esperanza? Puede que nos hayamos acomodado en nuestro estado de cristianos más o menos comprometidos. Ya no nos hace falta cambiar, ya no esperamos nada nuevo. Son otros los que necesitan el cambio. Sin embargo, la Iglesia celebra cada año la Cuaresma para recordarnos que la conversión es un camino siempre por hacer, para invitarnos a esperar la novedad de Cristo para nuestras vidas. Pero, ¿Queremos recorrer este camino? ¿Queremos cambiar aquello que en nuestro corazón no acaba de hacernos felices? ¿Esperamos el cambio con un corazón alegre? Conversión es un cambio radical hacia Dios, es hacernos de Dios, es ser su posesión. 1 La Iglesia en este tiempo nos recuerda los tres pilares de ese vivir convertidos hacia Dios: la oración, el ayuno y la limosna. Pero con el tiempo hemos hecho de este tiempo un tiempo triste de renuncias constantes esperando el día de la Resurrección del Señor. Estos tres pilares de nuestra vida cristiana los hemos acabado viendo en su cara negativa y poco motivadora. Hemos hecho de la oración una obligación y no una necesidad del alma, hemos convertido el ayuno en una simple privación y la limosna en un desprenderse de algo que nos hace falta. Si se pierde de vista el sentido de estos tres pilares, la cuaresma se convierte en un tiempo triste y poco constructivo. En un tiempo así, la verdadera conversión no resulta. La oración es un pilar en nuestra vida cristiana. Esto significa, que sólo desde un encuentro profundo con Cristo es posible el cambio. Conversión es encuentro y seguimiento de alguien que le da respuesta a nuestro anhelo. Sólo desde esa amistad que lo transforma todo es posible la conversión. Esa amistad que necesita el alma se cuida desde la oración personal con Dios. “Orar sin cesar” debería ser nuestro lema de vida. Sólo cuando vemos la oración como una necesidad vital, cambia nuestra forma de vivir cristianamente. El ayuno tiene sentido cuando nos hace más libres para Dios. Vivimos llenos de esclavitudes que nos atan y nos impiden volvernos hacia Dios. Ayunar es renunciar a aquello que no nos deja ser libres. Vivimos un tiempo de contrastes, hay personas capaces de hacer dietas exigentes para lograr coronas que perecen y, por otro lado, hay un terror a la renuncia y al sacrificio. Sin embargo, la renuncia nos libera. Si miramos en nuestro corazón veremos cuántas cadenas nos atan y no nos dejan volar al encuentro con Dios. Éste es el sentido profundo del ayuno en nuestra vida cristiana. Liberarnos “de” lo que nos pesa y ata, para llegar a ser libres “para” Dios, para lo que Dios quiera hacer con nuestras vidas. La limosna nos vuelve hacia aquel que se encuentra cerca de nosotros. Es la mirada llena de misericordia hacia el hermano. Es éste el acento de Benedicto XVI para esta cuaresma. Volver la mirada hacia el hermano. Acercarnos al que sufre. Acoger al que vive sin hogar. No hablamos sólo de esa limosna económica que se me pide con el necesitado. A nuestro alrededor hay muchas necesidades. No sólo de los más lejanos, de los que no conocemos, también los que viven con nosotros, los más cercanos, son los que más necesitan de nosotros. Ésa es la limosna que Dios nos pide, la del cariño, la de nuestras palabras y nuestro tiempo, la de nuestra propia persona. Reducir la limosna a lo económico es reducir el contenido profundo de la conversión. Convertirnos a Dios nos hace volvernos a aquellos que Dios pone en nuestro camino. La conversión al otro nos saca del egoísmo, de la búsqueda de nosotros mismos. Al comenzar esta cuaresma deberíamos preguntarnos: ¿Queremos que nuestra vida cambie en lo más profundo? ¿Estamos dispuestos a dejar aquellas cosas que en nuestra vida no le pertenecen a Dios? Sólo si vivimos este tiempo como tiempo de conversión es posible que Dios realice un milagro en nosotros. Sólo si nos abrimos, Él puede realizar lo que para nosotros, por nuestras fuerzas, resulta imposible. Dejemos que Dios entre en nuestras vidas y nos cambie el corazón. Él es la esperanza que le da sentido al camino que recorremos cada día. Él ya ha vencido y nosotros recorremos la vida en Cristo resucitado. 2 MI ORACION DE ALIANZA
Querida Madre y Reina. Dichosa tú, que entre todas, fuiste por Dios sorprendida con tu lámpara encendida para el banquete de bodas. Con el abrazo inocente De un hondo pacto amoroso, Vienes a unirte al Esposo Por virgen y por prudente. Enséñanos a vivir; ayúdenos tu oración; danos en la tentación la gracia de resistir.
Honor a la Trinidad Por esta limpia victoria. Y gloria por esta gloria Que alegra la cristiandad.
Gracias porque Desde siempre María, me has ido cuidando y aumentando mi fe hasta tenerla tan grande como la tuya, y aceptar este si del Señor. Y el papel importante ,que la fe, que de forma infusa siempre me ha acompañado en los momentos más importantes de mi vida. Gracias porque mi enfermedad, sin embargo no ha podido frenar mi deseo por llevar una vida normalizada y poder superar las trabas, que siempre han aparecido, con tu ayuda y mi empeño. Sabía que bastaba que te lo presentase tan solo una vez, madre para que no parase hasta conseguirlo, y de no ser así sabia claramente que no era el momento o no convenía. Gracias porque Desde niño siempre has hecho que tuviera predilección por asistir a la eucaristía, y si algún domingo por alguna casualidad no puedo acudir, siento que me falta algo. Con la eucaristía me has ayudado a descubrir mejor a Cristo, Pero junto con la eucaristía también has hecho nacer en mí la devoción por ti, la madre del Señor, la madre de todas las madres juntas, que sabe cuidarnos como solamente ella sabe. Gracias María, porque siempre has sido mi compañera, siempre te llevo conmigo, en diversas estampas y siempre que viajo llevo una imagen que coloco en la mesilla de noche de donde me aloje. Me acompañas en mi habitación y muchas veces me has acompañado en el hospital durante mis ingresos, si tu no me acompañas algo me falta. Gracias María porque señalas lugares especiales para que te visitemos y te hablemos confiadamente y de este dialogo obtengamos una lección: gracias madre porque aprendí que cuantos sufrimientos pueda tener, siempre los hay mayores y aprender a llevarlos de la mejor forma posible, también, que la oración, es la forma más íntima y más eficaz de dialogar con Dios y unirnos a la iglesia universal. El rezo del rosario es una de las oraciones que más me gusta practicar, pues con esta práctica es como mejor se conoce al Señor. Finalmente gracias madre porque también me has enseñado que La fe, no es un don para vivirlo de una forma privada y particular es un don, que se engrandece al vivirlo en comunidad. María ayudaste a los primeros discípulos a engrandecer su fe mediante la misión y hoy también me ayudas en mi misión. En este momento, cabe reconocer querida madre y reina, mi imperfeccíon humana y que muchas veces el mundo me sedujo endureciendo mi corazón. Perdiendo la vigilia, y no estando atento cuando me expresaste tus deseos. Muchas reservas ocultas, me cansaron y enfriaron, muchas malas pasiones, me menguaron la fuerza del amor. Te pido perdón, por las veces que no puse amor, donde había odio, por las veces que no puse perdón, donde había ofensa, por donde no puse verdad, donde había error, por donde no puse esperanza, donde había desesperacíon, por donde no puse luz, donde había tiniebla, por donde no puse alegría, donde había tristeza, por cuando quise ser consolado, sin haber sido consolador, por cuando quise ser comprendido, sin haber comprendido antes, por cuando quise recibir, sin haber dado, por cuando no sentí la presencia del señor en su iglesia y me fije mas en el lado humano de ella, por cuando en algún momento no estuve dispuesto a cumplir tu voluntad, y saber leer los signos de los tiempos. Finalmente, te pido perdón, por las veces que no he podido ser testigo de tu amor en el mundo. Pero querida madre, tú que abogas y escuchas mi petición, y haces que el padre las reciba y vea mis meritos, benignamente y me acoja en sus manos de padre. Querida madre y reina, tú me conoces perfectamente, y pese a mis limitaciones, has querido, acompañarme por los caminos de mi vida, hasta llegar a este momento. Y por eso, quiero consagrarme por entero a ti. Te consagro mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, todo mi ser... Si te consagro mis ojos es para que desde ahora, Mater, todo lo que mire, lo esté mirando con tus ojos, y todo lo que mire lo mire contigo. Si te consagro mi lengua, Mater, es para que desde ahora lo que estoy hablando, lo hable contigo, Mi lengua es tuya, y cuando hable, hablemos los dos juntos. Si te consagro todo mi ser, es para meditar contigo ¿qué fue lo que pasó hoy día, Mater? ¿Qué tengo que agradecer contigo al Señor? ¿De qué tengo que pedir perdón? ¿Qué puedo ofrecerte hoy día? En este acto de confianza mutua querida Mater, me atrevo a pedirte tu protección, ayuda y bendición para mis metas personales futuras. Ayúdame a finalizar con éxito mis estudios, haz de mí, un buen profesional de mi disciplina. Que toda actividad y decisión que tome, sea siempre por el bien de los demás y en pos de conseguir, un mundo más justo y solidario como adelanto del reino de dios aquí en la tierra. Haz de mí un faro de luz que acerque las almas a nuestro Señor y que todo tenga un fin evangelizador. Concédeme la salud justa, como la me has concedido hasta ahora, para poder desempeñar todas las metas. Permíteme que no se me haga duro el caminar y ver a otros avanzar, haz que pueda comprender, el ritmo que me tienes deparado. Haz de mí un instrumento útil para tu obra, en medio de la sociedad con la que convivo donde solo impera la competividad, la rivalidad y la ley del más fuerte. Querida Mater, acoge solicita bajo tu manto, a cuantos has puesto en mi caminar, y a cuantos has alejado. Acoge a mí familia, que siempre ha seguido el modelo de tu familia en Nazaret. Acoge a cuantos has de poner a mi paso, y a cuantos has de alejar de mí. A los corazones, que se endurecieron con el pasar del tiempo, y no quieren transformarse, ni quieren abrirse a la verdad. Acoge a todos mis familiares y conocidos que ya partieron hacia la casa del padre y aquellos que por ley de vida han de partir de este mundo, haz que puedan contemplar el rostro de dios cara a cara y nunca carezcan de la luz eterna. Finalmente acoge Mater, a las gentes de mi tierra, Asturias, gentes del campo y los hombres del mar, los mineros con su duro e inclemente trabajo, a los niños y los ancianos, los enfermos y todos los que sufren en el cuerpo y en el alma, las familias y, sobre todo, los jóvenes, promesa del futuro, que buscan la razón y el sentido de su vivir. Quiero ofrecerte eterna gratitud, y consagrarme a ti, con indiviso amor. Amén.
Jesús Manuel Cedeira Costales.
TESTIMONIOTESTIMONIO: MARIA MEDIADORA NUESTRA; A JESÚS POR MARIA
Excelentísimo y Reverendísimo Monseñor Sr. D. Carlos Osoro Sierra, Arzobispo de Oviedo. Hermanos: Muchos de vosotros ya me conocéis, otros vais ha conocer un poco mas de mi. Soy Jesús Manuel Cedeira Costales, tengo veintisiete años, estoy finalizando mis estudios de psicología en la universidad de Oviedo. A los siete meses me diagnosticaron una distrofia muscular espinal, también conocida como enfermedad de Werning Hoffmán, enfermedad congénita, que debilita progresivamente toda la musculatura corporal, a causa de esta enfermedad, no puedo realizar ningún movimiento, salvo el de cabeza, y por eso me traslado en silla de ruedas. Desde siempre Maria, ha ido cuidando y aumentando mi fe hasta tenerla tan grande como la suya, y aceptar este si del Señor. Desde pequeño y desde un principio siempre lo asimilé, ya que desde siempre me gustó estar informado del proceso de mi enfermedad. Por mis padres, siempre fui tratado, al igual que otra persona normal, y sin diferenciación de mi hermano, dieciséis meses menor que yo. Pues Maria siempre presenta a su hijo las necesidades de todos y el da la luz y el amor para hacerlo todo fielmente, Maria es la gran educadora de la Sagrada Familia y de ella hemos tomado su ejemplo. Tengo mucha ilusión por vivir. Nunca estoy amargado o aburrido. En mi ilusión en la vida, ha jugado un papel importante, la fe, que de forma infusa siempre me a acompañado en los momentos mas importantes de la vida. Mi enfermedad, sin embargo no a podido frenar mi deseo por llevar una vida normalizada, sin embargo siempre han aparecido trabas, pero con empeño. Y cuanto mayores son las trabas, mas fuerza moral tengo, y mas lucho. Se que basta que se lo presente tan solo una vez a la madre para que no pare hasta conseguirlo, y de no ser así se claramente que no es el momento o no conviene. Mi primer contacto con la enseñanza, vino con una profesora particular, pues no había ningún colegio que tuviese integración cercano a mi residencia. Con mi tenacidad y la de mi familia, insistimos para mi escolarización ante la delegación del ministerio de educación, se procedió a mi escolarización, se fueron superando las barreras, curso a curso. Y llegó la selectividad, superé los exámenes orales con nota, como para optar por cualquier carrera. Opte por psicología, y aquí comenzó una nueva carrera. Mi llegada fue dura, el primer día de clase entre y me puse en el pasillo en la primera fila. Nadie se sentó a mi lado. Así pase mi primer mes en la universidad. Cada día mis padres me trasladan desde Gijón a Oviedo, me ayudan a entrar en el centro, y esperan el final de las clases. En clase fui asistido por becarios, pero no fue la solución mas correcta, actualmente, me ayuda una compañera, que tras cuatro años así, se a brindado a ayudarme. Una de mis mayores dificultades a la hora de estudiar, son los apuntes. Los profesores no me los facilitan, y cuesta mucho que lo hagan mis compañeros. Las barreras arquitectónicas son muchas pero no duelen tanto como las humanas. Lo que mas lamento es la falta de compañerismo, pero soy luchador, he abierto camino y lo seguiré haciendo. Como joven católico practicante, rechazo la eutanasia. Hay que intentar mantener la vida y los ánimos de vivir siempre. Cualquier problema que se pueda tener siempre terminara por resultar mas fácil de llevar. Desde niño siempre he tenido predilección por asistir a la eucaristía, y si algún domingo por alguna casualidad no puedo acudir, siento que me falta algo ese día, pues en la eucaristía donde Cristo triunfa en la tierra y se hace guía, luz y esperanza del que sufre. Se convierte en salud y fuerza del enfermo. Con la eucaristía descubro mejor a Cristo y me uno a él para caminar juntos por los múltiples y difíciles caminos del mundo. Pero junto con la eucaristía también nace la devoción por la madre del Señor, Maria es la madre de todas las madres juntas y sabe cuidarnos como solamente ella sabe. Maria siempre ha sido mi compañera, siempre llevo conmigo diversas estampas y siempre que viajo llevo una imagen que coloco en la mesilla de noche de donde me aloje. Me acompaña en mi habitación y muchas veces me ha acompañado en el hospital durante mis ingresos, si ella no me acompaña algo me falta. En cinco ocasiones, peregrine a Lourdes y tres a Fátima. Maria señala lugares especiales para que la visitemos y allí la hablemos confiadamente y de este dialogo obtengamos una lección: de Lourdes, aprendí que cuantos sufrimientos podamos tener, siempre los hay mayores y aprender ha llevarlos de la mejor forma posible, de Fátima, la oración, es la forma mas íntima y mas eficaz de dialogar con Dios y unirnos a la iglesia universal. El rezo del rosario es una de las oraciones que más me gusta practicar, pues con esta práctica es como mejor se conoce al Señor. La fe, no es un don para vivirlo de una forma privada y particular es un don, que se engrandece al vivirlo en comunidad. Maria ayudo a los primeros discípulos a engrandecer su fe mediante la misión y hoy también nos ayuda y me ayuda en mi misión. Actualmente soy un activo colaborador de la comunidad parroquial, Beato Juan XXIII de Gijón. Soy el responsable del grupo de la pastoral de la salud y secretario de la asociación juvenil Beato Juan XXIII. Y desde el verano del 2005 colaboro en los talleres de las misiones universitarias del movimiento de Schoenstatt y en las pasadas navidades, participe por primera vez como misionero oficialmente en las misiones de invierno. Maria fue la primera misionera. Le invadió el gozo de creer y tuvo la necesidad de compartirlo con Isabel, su prima. Yo al igual que Maria me surgió la necesidad de compartir con los demás mi fe y enriquecerme de la fe de los demás, por ello la ilusión que yo tenía por estar con vosotros en la misión , para ver las señales de Dios y acoger su palabra. Aun tengo en mi recuerdo muy vivo los momentos de oración, tan profundos y a la vez tan sencillos, la tarde en la que estuvimos preparando la vigilia de jóvenes y como aprendimos los unos de los otros, la emotiva cabalgata de reyes que nos hizo volver a ser niños y dejarnos llenar de ilusión etc. Pero sin embargo, lo que mas mella me hizo fue que un grupo de veintiún jóvenes, apenas en tres días pudiésemos formar una comunidad viva de creyentes en una sociedad que apenas da valor a la fe y lo religioso y movernos y hacer ruido para abrir las puertas a todos en una ciudad en la que formar un grupo de creyentes es una tarea muy costosa. Dios se deja oír allí donde se emprende camino. Que Maria en estas misiones de verano 2007 nos ayude presentando a su hijo nuestras necesidades, el vino que nos falta para pode | |||||||||||||